Orígenes
- calmaparahabitar
- 1 may
- 1 min de lectura
Nací en Uruguay, un pequeño país en América del Sur, entre Argentina y Brasil. Esto es lo que siempre menciono a quienes no reconocen el nombre de mi país para que logren reconocerlo. La sombra de invisibilidad entre dos grandes, pienso. Esa sombra que tampoco es propia, sino que es heredada por nuestra infinita historia de inmigrantes que llegaron al Sur.

Elijo compartir mis orígenes porque mis raíces tienen que ver con quién soy. De alguna manera u otra, han delimitado mi carácter, el de mis padres y a su vez, el de sus antepasados. ¿Cuánto traigo conmigo que no me pertenece? O sí me pertenece, pero no elegí.
Muchas veces miro hacia atrás creyendo que ahí encontraré respuestas. Tal vez encontré algunas, pero no todas. Existe un punto de quiebre en mi vida, creo que en la de todos: cuando tenemos la privilegiada posibilidad de ejercer libremente la elección de habitar. Desde ese momento en adelante, es cuando puedo lograr desprenderme de aquellas cosas que no me pertenecen pero que me tocaron.
Es ahí cuando siento que tengo la propiedad sobre mí, cuando puedo limar las asperezas de aquellos orígenes y volver a delimitar mi carácter, hoy. Desprenderme de años, décadas de aquello que no elegí no es cuestión de un día para el otro, no es tarea fácil. Pero ya ser consciente de ello, para vivir el hoy, es un gran paso.




Comentarios